Para no desentonar sobre el resto de los mortales la crisis me está dando algún que otro problema con la búsqueda de trabajo por lo que decidí emprender y montar un negocio propio de confección de camisas a medida low cost. Con los tiempos que corren y aun así te vas a comprar una camisa, que ni siquiera es a medida, y te cobran una pasta brutal. Pues bien a raíz de estos precedentes surgió la idea de ofrecer camisas a medida por debajo del precio de una camisa normal. El coste de hacer una camisa no es demasiado alto y el margen que saca cualquier minorista es considerable, pero yo quería algo comprometido con la crisis, es decir un producto de calidad que satisface una necesidad concreta a un precio competitivo. 
Uno de los primeros retos es negociar con los fabricantes todas las condiciones. Precios, transporte, tiempos de entrega, etc. Una buena negociación de estos acuerdos es vital pero aun asi no es suficiente. Para bajar los costes y aumentar el margen tenía que hacer algo más…
Y apareció de la nada la palabra coworking. Este nuevo concepto me permitiría reducir notablemente mis gastos. Consiste en compartir el área de trabajo con otros emprendedores y no solo eso sino conocerles abriendo la posibilidad a más negocio y a la aportación de ideas.
Otra cosa muy importante para mi lanzamiento y para el de cualquiera es conseguir que la gente sepa que existe tu negocio. Lo que no conoces, no existe… Por eso hay que hacer alguna promoción o regalar unas pocas camisas en este caso para que la gente hable de ello y hacer así un poco de comunicación viral, que con una página web bien hecha, no está mal para empezar a tirar.

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